miércoles, 29 de agosto de 2012

Jornadas Institicionales

Objetivos:

·         Analizar los aspectos esenciales  de la planificación para su elaboración.
·         Resignificar los componentes de la planificación en las propias practicas.

Justificación:

Teniendo en cuenta nuestro contexto institucional, que es el CENS ‘’Virginia Pérez de Micheletti’’, ubicado en el departamento de Tupungato, en el distrito Cordón del Plata localizado y caracterizado como zona rural. Donde se atiende a una población de estudiantes provenientes, en su mayoría de comunidades bolivianas y con alto índices de pobreza. El grupo etario oscila entre los  16 y 25 años.
 La mayoría de sus docentes son profesionales, por tal motivo es necesario hacer una capacitación para los docentes acerca de planificación, previamente conociendo qué saben sobre la misma y qué han ido aprendiendo a lo largo de su trayectoria como docentes, como asesores percibimos que nuestros docentes ven a la planificación como un mero “trámite formal” que nos  deben presentar, no teniendo en cuenta la funcionalidad e importancia que tiene en la práctica de enseñanza aprendizaje, ya que en cualquier actividad importante de nuestras vidas , planificamos previamente, pensamos en las acciones que debemos realizar para llegar a los objetivos que nos planteamos, planificación que en la práctica(ya sea en la escuela o en otro ámbito de nuestra vida)deberá ir ajustándose, reelaborándose en función de lo que se nos presenta.
 Se busca recoger saberes previos, sin descuidar aspectos básicos o esenciales para llevar a cabo la planificación y saber de la misma.
Con estas  jornadas de capacitación buscamos comprender y resignificar sentidos y significados acerca de esta temática donde se brindará un espacio de reflexión abierto al diálogo entre profesores para resignificar nuestros  saberes, saberes que se verán reflejados en una práctica docente planificada, reflexiva, y creativa para atender a las demandas que surgen de la misma e ir modificándola en el momento oportuno.
Consideramos  que para producir cambios  significativos es necesario  contar con el tiempo y el apoyo sinérgico de todos los miembros de la comunidad educativa.
Nuestra propuesta, para ello es la creación de un espacio tecnológico  específicamente  de un blog para que los profesores lo compartan: sus  experiencias educativas, reflexiones, pensamientos etc. Este se mantendrá como un espacio activo para todos los miembros de la institución, para la construcción de saberes.
El taller dentro de su metodología también combina momentos de reflexión grupal y personal. Estos apuntan a crear vínculos entre los miembros de la institución, para así poder pensar la vida en las aulas y, e invitar a la reflexión crítica  sobre el rol que cumple cada docente como mediador o intelectual orgánico a la hora de planificar sus prácticas.




Orientaciones para la elaboración de la planificación docente

Planificación es:

          Organizar, ordenar, coordinar, prever.
          Fijar cursos de acción para llegar a ciertos objetivos a través del uso eficiente de los medios.
          Analizar y diagnosticar sobre el como se posibilitará el  aprendizaje.

Características:

          Proceso; actividad continua e integrada que implica reajuste.
          Preparatorio de decisiones.
          Conjunto de decisiones relacionadas.
          Decisiones para la acción con intencionalidad práctica.
          Dirigido al logro de objetivos; indica una relación entre lo decidido, realizado y resultados obtenidos.
          Por medios preferibles, reflexionar  sobre el como se posibilitará el aprendizaje.

Condicionantes:

          Carácter histórico – social de la enseñanza.
          Carácter complejo de la situación educativa.
          Los diferentes niveles de decisiones del sistema educativo.
          Modelo pedagógico vigente.
          Conocimientos y experiencias previos.



Componentes de la Planificación

Expectativas de logro:

En tendemos las expectativas de logro como principios orientadores de la practica educativa que expresan logros esperables en los alumnos al concluir un determinado ciclo o nivel.
Se inscriben, por tanto en el ámbito de las intencionalidades educativas y actúan como principios de intervención en tanto orientan la acción educativa; por ello se trabajan desde el comienzo del proceso de enseñanza. A la vez, indican los resultados de aprendizajes expresados en términos de un perfil de desempeño; esto es, capacidades complejas e integradas que el sistema educativo y la escuela se comprometan a desarrollar en cada uno de sus alumnos.
Las expectativas de logros orientan sobre la priorización de contenidos y sobre cómo trabajarlos en la enseñanza para que sean aprendidos. Son un punto de llegada y de referencia inicial y permanente que compromete al sistema, a la institución y al docente a generar condiciones y oportunidades para lograr esos resultados. (DGE Gobierno de Mendoza)
Expresan las capacidades que se pretende que el alumno adquiera al finalizar el nivel, el ciclo, el año. Estas  expresan la intención desde el docente, es decir,  lo que quiere enseñar, poseen carácter prescriptivo y Apuntan fundamentalmente a las competencias, incluyendo lo actitudinal.

Aprendizajes acreditables:

Los aprendizajes acreditables son resultados concretos que evidencian los aprendizajes fundamentales de las áreas curriculares. Constituyen aprendizajes equivalentes que la escuela debe garantizar para una población escolar heterogénea. (DGE Gobierno de Mendoza)
Expresan los logros desde el alumno, es decir, lo que se espera que aprendan, son las capacidades que el alumno debe lograr para alcanzar la promoción de la materia, son evaluable. 
Los NAP se encuentran planeados desde esta postura

Estrategias y Metodologías de Enseñanza.

Las estrategias de enseñanza, entendidas desde la postura de Stenhouse,  como las líneas de acción del docente, en relación a las características de sus alumnos, a los contextos donde desarrolla su tarea, brinda la posibilidad de dejar de pensar la enseñanza solo en función de pasos estructurados o inamovibles para adaptarse a las particularidades del contexto y del grupo de alumnos con los cuales se encuentra el docente diariamente.
Las prácticas educativas áulicas también, constituyen un elemento muy significativo a la hora de definir el nivel de coherencia entre lo declarado y lo actuado por el docente.
Las prácticas predominantes para resolver por los estudiantes, hablan de los criterios y de las valoraciones del profesor respecto del rol del alumno, de lo que significa aprender y de cómo se aprende.
Existen muchas estrategias que pueden variar desde la clase magistral hasta la solución de problemas. En este sentido cabe señalar a qué hacemos referencia cuando hablamos de estrategias metodológicas. Estas implican todo lo que el docente pone en juego a la hora de diseñar y poner en acto las propuestas de enseñanza, consideran entre otras cuestiones, todas aquellas actividades y recursos que utiliza el docente en la práctica educativa.
No existe una única y sistemática secuencia de pasos. Existe una amplia gama de posibilidades adecuadas o no en función de los alumnos, el contenido, el contexto, las metas, las situaciones reales, etc.
Monereo(1998) distingue entre procedimentales algorítmicos y procedimentales heurísticos. Llama a un procedimiento algorítmico cuando la sucesión de acciones que hay que realizar están prefijadas y su ejecución lleva a una solución.
En cambio, hace alusión a los procedimientos heurísticos, cuando las estrategias apelan a la búsqueda de alternativas, por parte del sujeto, alternativas no prescriptas que facilitan el desarrollo de las estructuras cognitivas y la maduración de la inteligencia. Son procedimientos que promueven modalidades muy personales de resolución de problemas en la construcción de aprendizajes, basados en el conocimiento de las personas, en sus experiencias, en sus estilos de aprender. En este sentido, procedimientos heurísticos, constituyen una herramienta privilegiada para el desarrollo de competencias.
            Es importante señalar que una estrategia es flexible y adaptable. Los factores que condicionan e inciden en la misma deben tenerse en cuenta al momento de analizar cuáles son las más adecuadas: las características del pensamiento y el nivel de los conocimientos previos de los alumnos, los fines que se pretenden desarrollar, el análisis de la estructura científica de la disciplina o área, espacios y tiempos curriculares y los materiales curriculares.
Cabe preguntarse en este aparatado ¿cuál es la relación entre las actividades y las estrategias metodológicas?. S. Antúnez en su obra “Del Proyecto curricular a la programación en el aula”, señala “... las actividades didácticas son la manera activa y ordenada de llevar a cabo las estrategias metodológicas o experiencias de aprendizaje. Unas estrategias determinadas (proyecto, solución de problemas, elaboración de fichas, investigación, centro de interés, clase magistral, etc.) conllevan siempre un conjunto de actividades secuenciadas y estructuradas...”
Al pensar la resolución metodológica de una propuesta, se intenta dar respuesta a preguntas como: ¿cuál es la forma más adecuada para desarrollar un tema?,  ¿cuál es la estrategia para movilizar y motivar a los estudiantes, a fin de que puedan aprender mejor? ¿qué aspectos son centrales y cuáles no?
¿planificar estrategias impide dar cabida a las situaciones que surgen espontáneamente en el aula y atender a los intereses de los alumnos? ¿limita la creatividad del docente y la del alumno? ¿cómo tendré presente estas situaciones a la hora de diseñar las estrategias?

Indicadores de logro

Los indicadores de logro son señales que permiten poner en evidencia el logro del aprendizaje acreditable que describen. Se plasman en un conjunto de tareas que el alumno y la alumna deben realzar para que el docente pueda juzgar si satisface o no el aprendizaje a acreditar.
Permite realizar la devolución de la evaluación pudiendo comunicar en forma explícita las pautas a tener en cuenta.
La finalidad de los mismos es desarrollar capacidades o destrezas.
Al pensar la elaboración de los indicadores, se intenta dar respuesta a preguntas como: ¿qué acciones concretas pueden desarrollar capacidades o destrezas para alcanzar las expectativas que me he propuesto? ¿son coherentes entre sí? ¿Discrepan? ¿en qué?

Los contenidos

Los contenidos

Los contenidos escolares son productos sociales e históricos que se definen en el contexto de prácticas sociales. Son saberes que en el ámbito escolar circulan como objetos de enseñanza y de aprendizaje. Desde esta concepción, siguiendo la línea de Cullen (2000), los contenidos escolares implican distintos modos de referirse y representarse la realidad; y de actuar sobre ella.
Desde esta caracterización es posible reconocer el doble carácter de los contenidos: como selección del saber culto y académico y como saber popular, experiencial y práctico. Esta consideración es fundamental para la selección de los mismos y para romper con los modelos tradicionales en los cuales los contenidos escolares distan ampliamente de las necesidades de los alumnos.
La selección de contenidos no solo se relaciona con la decisión de qué enseñar, sino que supone situarse en una plataforma de decisiones, que se encuentra condicionada por una serie de posturas previas respecto a temáticas más generales.
Según Ezequiel Ander Egg, los contenidos aluden al conjunto de capacidades que el educando debe adquirir. Algunos pedagogos españoles como Coll, Zabala y Mauri, distinguen cinco tipos de capacidades: cognitivas, psicomotrices, de autonomía y equilibrio personal, de relación interpersonal y de inserción social. Los contenidos se articulan y estructuran procurando proporcionar esas capacidades.
En este sentido cabe señalar que los contenidos conceptuales, procedimentales y actitudinales (que se seleccionen) se relacionan con las competencias intelectuales, prácticas y sociales desde los diferentes saberes: saber declarar, saber razonar, saber hacer, saber ser, y saber valorar. Estos saberes constituyen conocimientos en acción en la medida que el alumno los utiliza para resolver problemas. De aquí se desprende la necesidad de mantener la coherencia entre las expectativas, los objetivos y las competencias y la propuesta de contenidos a desarrollar.
Recordemos las diferencias entre los distintos tipos de contenidos:
Dentro de los contenidos conceptuales se incluyen hechos: situaciones, datos, fenómenos, sucesos; conceptos: abarcan hechos, objetos y símbolos que tienen características comunes. Poseen un grado mayor de abstracción y exigen necesariamente compresión; principios: describen relaciones entre conceptos, sus variaciones, conexiones, cambios, etc.
En cuanto a los contenidos procedimentales, podemos afirmar que un procedimiento es un conjunto de acciones ordenadas que conducen a la consecución de un objetivo. Incluyen habilidades, técnicas, estrategias y destrezas. El nivel de complejidad es diverso y nos encontramos con procedimientos motrices, c ognitivos , heurísticos , etc. Estos procedimientos se aprenden por realización, ejercitación, reflexión, aplicación, practica guiada, transferencia a otros ámbitos.
En muchas ocasiones se confunde la formulación de contenidos procedimentales con las actividades propuestas, La diferencia radica en que el contenido procedimental es lo que se pretende que el alumno aprenda, mientras que la actividad es el medio para conseguir ese aprendizaje. El contenido responde a la pregunta que enseñar, que es lo que el alumnado tiene que saber hacer y la actividad responde a la pregunta de cómo se va enseñar.
También se suelen confundir los dos tipos anteriores de contenidos. El conocimiento conceptual es verbalizable, puede ser enseñado por exposición (aunque esto no pretende decir que sea la mejor manera de enseñarlo) y es un tipo de proceso mental esencialmente controlado en forma consciente por quien lo posee; mientras que el conocimiento procedimental es difícil de verbalizar, se adquiere gradualmente, puede ser enseñado por práctica y ejercitación, y en muchos casos termina convirtiéndose en algo esencialmente automático. El conocimiento conceptual  se corresponde con el “saber qué”, mientras que el conocimiento procedimental, con el “saber cómo”.
En cuanto a los contenidos actitudinales, podemos afirmar que estos incluyen valores: principios o ideas éticas que permiten a las personas emitir un juicio sobre las conductas y sentidos (libertad, responsabilidad, respeto, etc.); actitudes: tendencias o predisposiciones relativamente estables de las personas a actuar de determinada manera (coopera con el grupo, predisposición al dialogo, etc.); Normas: patrones o reglas de comportamiento que se siguen en determinadas situaciones. Constituyen la forma pactada de concretar valores compartidos por un grupo e indicar lo que se puede y no se puede hacer (respeto y cuidado de los objetos, reglas de un juego o de organización etc.)
Los contenidos, por otra parte, conllevan a considerar los criterios de :
--» Selección: en función de las capacidades y competencias que se desean desarrollar
--» Integración: relaciones sustantivas entre las dimensiones de los contenidos, su vinculación con otros espacios, con las competencias a desarrollar y con el marco del PCI.
--» Secuenciación: teniendo el cuenta el nivel de desarrollo y la disposición de estructuras cognitivas por parte de los alumnos.
Al pensar en la selección de contenidos,  tendré que preguntarme: ¿qué es el conocimiento para mí? ¿Lo construyo o está dado? ¿Qué quiero que aprendan mis alumnos?
¿tengo en cuenta los diferentes niveles de especificación curricular? ¿qué creo que es contenido? ¿Cómo hago presente los tres tipos de contenidos en mis estrategias y actividades? ¿Son relevantes para los alumnos? ¿Tienen en cuenta sus necesidades y el contexto en el que está inserto?
 ¿Con qué bibliografía los trabajaré? ¿Cómo puedo establecer una relación con otras disciplinas?

La evaluación

Evaluación


La evaluación es una práctica compleja; conceptualizarla como práctica implica que estamos ante una actividad que se realiza siguiendo ciertos usos, que cumple múltiples funciones, que se apoya en una serie de ideas y formas de realizarla y que responde a determinados condicionamientos personales, sociales e institucionales.


ALGUNAS PREGUNTAS Y RESPUESTAS  BÁSICAS SOBRE LA EVALUACIÓN

¿QUÉ ES?
La valoración del proceso de aprendizaje, globalmente considerado con atención a todo lo que sucede a lo largo del transcurso del mismo y a sus posibles causas.
Tiene doble dimensión: formativa y de acreditación.
Formativa: detecta los problemas en el  momento en que se producen y facilita la puesta en marcha de medidas para corregirlos y continuar el proceso.
Como parte del proceso de acreditación, constituye un mecanismo necesario para constatar que los estudiantes poseen las competencias y los aprendizajes básicos para pasar al año siguiente y para egresar preparado para su inserción laboral y/o para continuar sus estudios.

Es un proceso sistemático de conocimiento que implica tres fases:
 -Recolección de información; -Valoración de la información recolectada;
-Toma de decisiones.
Evaluamos cuando establecemos una comparación entre la información de que disponemos y algún marco de referencia (criterios/ alumnos).

¿QUÉ SE EVALÚA?
Todos y cada uno de los factores que intervienen en el proceso de aprendizaje: alumno, profesor, planificación, organización, funcionamiento del aula y de la institución.


¿PARA QUÉ SE EVALÚA?

Para proporcionar al alumno información sobre el proceso de aprendizaje, ofreciéndole ayuda para organizarlo y mejorarlo.
Para proporcionar al profesor, a la institución y a la familia/ sociedad información sobre los procesos, logros y dificultades de la enseñanza y el aprendizaje, considerando los objetivos propuestos.
Para mejorar las propuestas educativas y la actuación docente.

¿CUÁNDO SE EVALÚA?
1)    Al comenzar el proceso o una fase del mismo-Evaluación inicial. Pretende determinar si los alumnos poseen los requisitos para iniciar el estudio de una unidad o de un curso. En qué grado han alcanzado ya los objetivos propuestos.
2)    Durante el desarrollo de todo el proceso. Evaluación continua o procesual, para proporcionar información de cómo éste se va desarrollando.  
3)    Al finalizar una fase del proceso de aprendizaje. Evaluación final. Para valorar el grado de desarrollo de las capacidades enunciadas en los objetivos, el grado de asimilación de los diversos tipos de contenidos y el aprendizaje realizado.  Para certificar los logros. Para integrar las capacidades y contenidos trabajados.

¿CÓMO SE EVALÚA?

Estableciendo claramente los criterios de evaluación, que deben ser conocidos y comprendidos por los alumnos.
Elaborando y utilizando una amplia gama de instrumentos para recoger la información. Analizando y valorando detenidamente toda la información recogida. Calificando, luego, con mucho cuidado.

TÉCNICAS E INSTRUMENTOS DE EVALUACIÓN

                Como señalábamos antes, las técnicas e instrumentos de evaluación responden a la pregunta ¿Cómo evaluar?. Es decir, a las pruebas que dispondremos para recoger información, y a los mecanismos de interpretación y análisis de la información (técnicas).
                Para llevar a cabo los modelos de evaluación propuestos (enseñanza y aprendizaje), es necesario prestar atención a la forma en que se realiza la selección de información. Si la evaluación es continua, la información recogida también debe serlo.
                Recoger y seleccionar información para la evaluación exige una reflexión previa sobre los instrumentos que mejor se adecuan. Estos deben cumplir algunos requisitos:
                * Ser variados
                * Ofrecer información concreta sobre lo que se pretende
                * Utilizar distintos códigos de modo que se adecuen a estilos de aprendizaje de los alumnos (orales, verbales, escritos, gráficos....)
                * Que se puedan aplicar a situaciones cotidianas de la actividad escolar.
                * Funcionales: que permitan transferencia de aprendizaje a contextos distintos.

a) Instrumentos para evaluación de la enseñanza

                * Cuestionarios: alumnos, padres...
                * Reflexión personal
                * Observador externo
                * Contraste de experiencias con compañeros
                b) Instrumentos para la evaluación del aprendizaje

                * Observación directa y sistemática: escalas, listas de control, registro anecdotario...
                * Análisis de producción de los alumnos: resúmenes, trabajos, cuadernos de clase, resolución de ejercicios y problemas, pruebas orales, motrices, plásticas, musicales....

                * Intercambios orales con los alumnos: entrevista, diálogo, puestas en común...
                * Grabaciones
* Observador externo
                * Cuestionarios
                Con respecto a las técnicas, existen fundamentalmente dos:
                * Análisis directo de contenido: se analiza directamente la información, y se toman decisiones, previa concreción de unidades de análisis o categorías.
                * Triangulación: es una técnica que permite validar la información y asegurar niveles de objetividad:

                               - Fuentes: recogida de información de diversa procedencia.
                               - Métodos
                               - Evaluadores
                               - Temporal