miércoles, 29 de agosto de 2012

Los contenidos

Los contenidos

Los contenidos escolares son productos sociales e históricos que se definen en el contexto de prácticas sociales. Son saberes que en el ámbito escolar circulan como objetos de enseñanza y de aprendizaje. Desde esta concepción, siguiendo la línea de Cullen (2000), los contenidos escolares implican distintos modos de referirse y representarse la realidad; y de actuar sobre ella.
Desde esta caracterización es posible reconocer el doble carácter de los contenidos: como selección del saber culto y académico y como saber popular, experiencial y práctico. Esta consideración es fundamental para la selección de los mismos y para romper con los modelos tradicionales en los cuales los contenidos escolares distan ampliamente de las necesidades de los alumnos.
La selección de contenidos no solo se relaciona con la decisión de qué enseñar, sino que supone situarse en una plataforma de decisiones, que se encuentra condicionada por una serie de posturas previas respecto a temáticas más generales.
Según Ezequiel Ander Egg, los contenidos aluden al conjunto de capacidades que el educando debe adquirir. Algunos pedagogos españoles como Coll, Zabala y Mauri, distinguen cinco tipos de capacidades: cognitivas, psicomotrices, de autonomía y equilibrio personal, de relación interpersonal y de inserción social. Los contenidos se articulan y estructuran procurando proporcionar esas capacidades.
En este sentido cabe señalar que los contenidos conceptuales, procedimentales y actitudinales (que se seleccionen) se relacionan con las competencias intelectuales, prácticas y sociales desde los diferentes saberes: saber declarar, saber razonar, saber hacer, saber ser, y saber valorar. Estos saberes constituyen conocimientos en acción en la medida que el alumno los utiliza para resolver problemas. De aquí se desprende la necesidad de mantener la coherencia entre las expectativas, los objetivos y las competencias y la propuesta de contenidos a desarrollar.
Recordemos las diferencias entre los distintos tipos de contenidos:
Dentro de los contenidos conceptuales se incluyen hechos: situaciones, datos, fenómenos, sucesos; conceptos: abarcan hechos, objetos y símbolos que tienen características comunes. Poseen un grado mayor de abstracción y exigen necesariamente compresión; principios: describen relaciones entre conceptos, sus variaciones, conexiones, cambios, etc.
En cuanto a los contenidos procedimentales, podemos afirmar que un procedimiento es un conjunto de acciones ordenadas que conducen a la consecución de un objetivo. Incluyen habilidades, técnicas, estrategias y destrezas. El nivel de complejidad es diverso y nos encontramos con procedimientos motrices, c ognitivos , heurísticos , etc. Estos procedimientos se aprenden por realización, ejercitación, reflexión, aplicación, practica guiada, transferencia a otros ámbitos.
En muchas ocasiones se confunde la formulación de contenidos procedimentales con las actividades propuestas, La diferencia radica en que el contenido procedimental es lo que se pretende que el alumno aprenda, mientras que la actividad es el medio para conseguir ese aprendizaje. El contenido responde a la pregunta que enseñar, que es lo que el alumnado tiene que saber hacer y la actividad responde a la pregunta de cómo se va enseñar.
También se suelen confundir los dos tipos anteriores de contenidos. El conocimiento conceptual es verbalizable, puede ser enseñado por exposición (aunque esto no pretende decir que sea la mejor manera de enseñarlo) y es un tipo de proceso mental esencialmente controlado en forma consciente por quien lo posee; mientras que el conocimiento procedimental es difícil de verbalizar, se adquiere gradualmente, puede ser enseñado por práctica y ejercitación, y en muchos casos termina convirtiéndose en algo esencialmente automático. El conocimiento conceptual  se corresponde con el “saber qué”, mientras que el conocimiento procedimental, con el “saber cómo”.
En cuanto a los contenidos actitudinales, podemos afirmar que estos incluyen valores: principios o ideas éticas que permiten a las personas emitir un juicio sobre las conductas y sentidos (libertad, responsabilidad, respeto, etc.); actitudes: tendencias o predisposiciones relativamente estables de las personas a actuar de determinada manera (coopera con el grupo, predisposición al dialogo, etc.); Normas: patrones o reglas de comportamiento que se siguen en determinadas situaciones. Constituyen la forma pactada de concretar valores compartidos por un grupo e indicar lo que se puede y no se puede hacer (respeto y cuidado de los objetos, reglas de un juego o de organización etc.)
Los contenidos, por otra parte, conllevan a considerar los criterios de :
--» Selección: en función de las capacidades y competencias que se desean desarrollar
--» Integración: relaciones sustantivas entre las dimensiones de los contenidos, su vinculación con otros espacios, con las competencias a desarrollar y con el marco del PCI.
--» Secuenciación: teniendo el cuenta el nivel de desarrollo y la disposición de estructuras cognitivas por parte de los alumnos.
Al pensar en la selección de contenidos,  tendré que preguntarme: ¿qué es el conocimiento para mí? ¿Lo construyo o está dado? ¿Qué quiero que aprendan mis alumnos?
¿tengo en cuenta los diferentes niveles de especificación curricular? ¿qué creo que es contenido? ¿Cómo hago presente los tres tipos de contenidos en mis estrategias y actividades? ¿Son relevantes para los alumnos? ¿Tienen en cuenta sus necesidades y el contexto en el que está inserto?
 ¿Con qué bibliografía los trabajaré? ¿Cómo puedo establecer una relación con otras disciplinas?

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